EL FIN DE LOS TIEMPOS MODERNOS, POR ROMANO GUARDINI

La tesis central de Romano Guardini en "El fin de los tiempos modernos" (1950) es que la época moderna está llegando a su término porque se está agotando la concepción del hombre, de la naturaleza y de la cultura que la caracterizó.
No significa simplemente que "termine la modernidad" cronológicamente, sino que está desapareciendo un determinado modo de situar al ser humano frente al mundo.

1. ¿Qué caracteriza a la modernidad?
Para Guardini, la modernidad se construyó sobre una confianza muy fuerte en:
-la autonomía del hombre;
-la razón y la ciencia como instrumentos para dominar la realidad;
-la técnica como medio de transformación ilimitada del mundo;
-la idea de que la naturaleza está fundamentalmente a disposición del hombre;
-el progreso histórico como algo que conduciría a una humanidad cada vez más libre y poderosa.
-El hombre moderno se concibe, en cierta medida, como señor del mundo.

2. La paradoja: el hombre que domina termina dominado. Este es uno de los puntos más importantes de Guardini.
La ciencia y la técnica han dado al hombre un poder enorme, pero ese poder ya no está necesariamente bajo su control.
El sistema técnico moderno adquiere una autonomía propia: instituciones, burocracias, grandes organizaciones, máquinas, medios de comunicación y estructuras económicas pueden terminar imponiéndose sobre el individuo.
Por eso Guardini plantea una paradoja:
El hombre moderno quiso conquistar el mundo y termina encontrándose sometido a las estructuras que él mismo creó.
La técnica aumenta enormemente su poder, pero no necesariamente aumenta proporcionalmente su sabiduría, responsabilidad moral o libertad interior.

3. El "fin" de los tiempos modernos: no quiere decir que la modernidad vaya a desaparecer de un día para otro. Lo que está terminando es el proyecto moderno de dominio racional y progresivo de la realidad. El mundo que viene será distinto: un mundo caracterizado por una civilización técnica, con enormes concentraciones de poder. Y ahí aparece una cuestión decisiva:
¿Será capaz el hombre de conservar su libertad dentro de ese nuevo mundo?

4. El problema del poder: Este es probablemente el núcleo antropológico del libro. Guardini entiende que el problema fundamental del futuro no será simplemente conseguir más poder, porque la humanidad ya está adquiriendo cantidades extraordinarias de poder.
El problema será aprender a utilizar responsablemente ese poder. El hombre tiene que recuperar:
-dominio de sí mismo;
-responsabilidad moral;
-capacidad de distinguir el bien del mal;
respeto por la realidad;
-una relación adecuada con la naturaleza;
-y, fundamentalmente, una dimensión espiritual.
En otras palabras:
el problema de la nueva época será ético y espiritual antes que técnico.

5. ¿Qué lugar ocupa el cristianismo?
Aquí aparece una dimensión muy importante del pensamiento de Guardini.
Él no cree que la respuesta consista en volver simplemente a la Edad Media ni en rechazar la ciencia y la técnica. El cristianismo debe afrontar el nuevo mundo y ayudar al hombre a vivir responsablemente en él. Guardini piensa que la fe cristiana puede proporcionar precisamente aquello que la técnica no puede proporcionar: un criterio para determinar qué debe hacerse con el poder que poseemos. Por eso su propuesta no es:
"Abandonemos la modernidad". Es más bien: "Reconozcamos que ha terminado una determinada concepción moderna del hombre y aprendamos a vivir cristianamente en la nueva época técnica".

En una frase la argumentación de Guardini podría resumirse así:

La modernidad otorgó al hombre un poder extraordinario mediante la ciencia y la técnica, pero al mismo tiempo debilitó las referencias espirituales y morales capaces de orientar ese poder; por eso la nueva época exige un hombre interiormente libre y responsable, capaz de gobernar el poder técnico en lugar de ser gobernado por él.
Y esto hace que El fin de los tiempos modernos sea sorprendentemente actual: Guardini escribió en 1950, pero su análisis anticipa muchos problemas contemporáneos sobre la técnica, la burocracia, la tecnología y la pérdida de autonomía del individuo.

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