Friburgo se encuentra en el estado de Baden-Wurtemberg, muy cerca de las fronteras con Francia y Suiza. Está situada al pie de la Selva Negra (Schwarzwald), a orillas del río Dreisam, en una región de clima relativamente templado y una de las más soleadas de Alemania. Esa ubicación la convirtió desde la Edad Media en un importante punto de intercambio comercial entre el mundo germánico y el latino.
Historia:
La ciudad fue fundada en 1120 por los duques de Zähringen como una "ciudad libre" (de ahí su nombre, Freiburg, "ciudad libre"). Gracias al comercio de la plata extraída de las montañas cercanas prosperó rápidamente.
En 1457 se fundó su prestigiosa universidad, una de las más antiguas de Alemania, que con el tiempo se convirtió en un importante centro intelectual. Allí enseñaron figuras como Martin Heidegger y también Joseph Ratzinger, antes de ser arzobispo de Múnich y posteriormente papa Benedicto XVI.
Durante la Guerra de los Treinta Años y las guerras entre Francia y el Sacro Imperio, Friburgo cambió varias veces de manos. En 1677 fue ocupada por Francia y el ingeniero Vauban reforzó sus fortificaciones.
En la Segunda Guerra Mundial sufrió un devastador bombardeo en 1944 que destruyó buena parte del casco urbano. Sin embargo, la reconstrucción respetó fielmente el trazado medieval, lo que explica que hoy conserve su extraordinario encanto histórico.
Geografía y ambiente:
Friburgo está rodeada por viñedos, bosques y montañas. Muy cerca se elevan las cumbres de la Selva Negra, especialmente el Schauinsland, de 1.284 metros.
La ciudad es conocida como la "capital ecológica de Alemania" por su apuesta pionera por las energías renovables, el transporte en bicicleta y el urbanismo sostenible.
Monumentos emblemáticos:
-La Catedral (Freiburger Münster): su obra maestra. Es una de las grandes catedrales góticas de Europa. Su torre de 116 metros fue admirada por el historiador Jacob Burckhardt como "la torre más bella de la cristiandad". Conserva magníficos vitrales medievales.
-La Münsterplatz: la plaza de la catedral, donde desde hace siglos funciona un famoso mercado de productos regionales.
El Historisches Kaufhaus: edificio comercial renacentista de color rojo intenso, símbolo de la prosperidad de la ciudad en el siglo XVI.
-Las puertas medievales: destacan la Schwabentor y la Martinstor, restos de las antiguas murallas.
-Los Bächle: pequeños canales de agua que recorren las calles del casco antiguo. Originalmente servían para abastecimiento y prevención de incendios; hoy son uno de los rasgos más característicos de Friburgo.
El Schlossberg: la colina que domina la ciudad, desde donde se obtiene una magnífica vista del casco histórico y de la Selva Negra.
Una ciudad universitaria:
La Universidad de Friburgo sigue siendo uno de los grandes centros académicos de Europa, especialmente en filosofía, teología, derecho y ciencias naturales. El ambiente estudiantil llena la ciudad de librerías, cafés y actividades culturales.
Friburgo y Joseph Ratzinger
Para quienes se interesan por la obra de Ratzinger, Friburgo tiene un significado especial. Fue profesor de teología en su universidad entre 1966 y 1969. Allí impartió cursos de teología dogmática y vivió los intensos debates intelectuales posteriores al Concilio Vaticano II. Muchos de esos años influyeron decisivamente en el desarrollo de su pensamiento teológico.
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