El siglo IV dio tanto a Occidente como a Oriente grandes luminarias que han sido colocadas entre los Padres de la Iglesia: una de esas figuras ha sido Zenón de Verona.
San Zenón de Verona fue un obispo de Verona, en el norte de Italia, que vivió aproximadamente entre los años 300 y 380. Es venerado como el principal patrono de la ciudad de Verona.
Algunos aspectos destacados de su vida y obra:
-Fue un firme defensor de la fe cristiana durante las controversias arrianas del siglo IV.
-Se le atribuyen numerosos sermones (los Tractatus), que constituyen una fuente importante para conocer la vida cristiana de su época.
-Insistió mucho en la formación de los catecúmenos, la práctica de la caridad y la vida moral de los fieles.
-La tradición lo presenta como de origen africano, aunque este punto no está completamente confirmado por los historiadores.
Murió hacia el año 371 o 380 y pronto comenzó a ser venerado como santo.
Su principal santuario es la Basílica de San Zenón, una de las iglesias románicas más famosas de Italia. En el arte suele representárselo como obispo llevando un pez en la mano o colgando de su báculo. Esto se relaciona con una antigua tradición que lo vincula con la pesca y con milagros atribuidos a su intercesión. Su fiesta litúrgica en la Iglesia latina se celebra el 12 de abril.
Dejamos a continuación algunas de sus reflexiones sobre el libro de Job:
"Job, en cuanto nos es dado a entender, hermanos muy amados, era figura de Cristo. Tratemos de penetrar en la verdad mediante la comparación entre ambos. Job fue declarado justo por Dios. Cristo es la misma justicia, de cuya fuente beben todos los bienaventurados; de él, en efecto, se ha dicho: Los iluminará un sol de justicia. Job fue llamado veraz. Pero la única verdad auténtica es el Señor, el cual dice en el Evangelio: Yo soy el camino y la verdad...
Job recobró la salud y la fortuna. También el Señor, al resucitar, otorgó a los que creen en él no sólo la salud, sino la inmortalidad, y recobró el dominio de toda la naturaleza, como él mismo atestigua cuando dice: Todo me lo ha entregado mi Padre. Job engendró nuevos hijos en sustitución de los anteriores. También el Señor engendró a los santos apóstoles como hijos suyos, después de los profetas. Job, lleno de felicidad, descansó por fin en paz. Y el Señor permanece bendito para siempre, antes del tiempo y en el tiempo, y por los siglos de los siglos." (Tratado 15, 2: PL 11, 441-443)
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