DON PASCUAL RUIZ HUIDOBRO, UN CABALLERO


Don Pascual Ruiz Huidobro nació en Orense, España, en 1752 y murió en Mendoza en 1813. Era Gobernador de Montevideo en el momento de producirse la invasión inglesa a Buenos Aires. Don Santiago de Liniers cruzó el Río de la Plata, y se entrevistó con él, solicitándole fuerzas para la reconquista de la ciudad invadida. El Gobernador de la otra banda del Río de la Plata era todo un caballero, en el sentido más egregio de la palabra. Así nos lo describe Ignacio Núñez en sus “Memorias”:

“Gobernaba a Montevideo el Brigadier de la Real Armada don Pascual Ruiz Huidobro, caballero de la Orden de Calatrava. Él era un hombre de una figura elegante, que atraía mayormente la atención cuando montaba a caballo; las excelentes condiciones, tanto de su carácter como de su gobierno, le conservaban el respeto y la estimación pública a que no habían alcanzado sus antecesores desde la fundación de la ciudad. Su esposa, la señora doña Josefa Morales de los Ríos, reunía igualmente el sufragio de toda la población, ya por la amabilidad como por la moderación de su carácter; ella cultivaba con sus propias manos un hermoso jardín que ocupaba el gran patio de la casa, dividido en cuatro departamentos, cada uno de los cuales estaba cercado por una baranda de fierro, sostenida en pilastras de calicanto. Si es cierto que las costumbres de un pueblo tienden  siempre a nivelarse por la ley de las personas que nos mandan, la regla falló en esta circunstancia. Montevideo era un pueblo bullicioso y licencioso, bajo la honradez y moderación de los dos primeros personajes. El Gobernador ocupaba toda la mañana en el despacho de los negocios públicos, y la señora exclusivamente en los asuntos domésticos; por la tarde el Gobernador daba su paseo a caballo, escoltado por un soldado, y la señora pasaba sola en sus jardines, leyendo, cosiendo, reparando sus plantas. Las noches de teatro, asistían juntos, y en las demás sostenían una corta tertulia de conversación que se disolvía a las dos horas.”

El Padre Cayetano Bruno nos cuenta el desarrollo posterior de la vida de don Pascual, y su entrega a la cosa pública, así como su muerte cristiana:

     “Cuando la segunda expedición (invasión inglesa), hecho prisionero el gobernador Huidobro y remitido a Inglaterra, volvió libre a España en 1808. Se lo había nombrado en el entretanto virrey interino del Río de la Plata en lugar del Marqués de Sobre Monte. Cargo que, por lo mismo, no llegó nunca a ocupar.

     Radicado posteriormente en Buenos Aires, su participación fue decisiva, como que abrió la marcha a la formación de las primeras Juntas de gobierno (...)

     Lo extraño fue que, tras los acontecimientos del 25 de mayo de 1810, Ruiz Huidobro se diluyó poco menos que en la oscuridad, si bien de fines de 1811 a principios de 1813 desempeñase diversas funciones administrativas.

     (...) el supremo ¨Poder Ejecutivo del Río de la Plata lo constituyó, el 16 de marzo del mismo año de 1813, ‘Enviado Extraordinario cerca de los Estados Libres de Chile’. Cargo que Ruiz Huidobro no llegó nunca a ocupar, habiendo fallecido en Mendoza el 22 del mismo mes.

     El ‘hombre de Mayo’ don Pascual Ruiz Huidobro tuvo una buena muerte, con arreglo a la partida de defunción correspondiente a aquella data:

     ‘En esta ciudad de Mendoza, en veinte y dos de marzo de enterró con entierro menor el cuerpo de don Pascual Ruiz Huidobro, teniente general, casado con doña María Josefa Morales de los Ríos. Confesó y comulgó el día antes de caer enfermo; y sólo estuvo tres días (en su enfermedad). Recibió la extremaunción y se enterró en San Agustín.’ 

      El cura vicario Domingo García firmó la nota”.  (Cayetano Bruno, Creo en la Vida Eterna)









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