JOSÉ ANTONIO, GUARDIÁN DE LA ESPAÑA ETERNA

Entrado el siglo XX, los auténticos valores de la Hispanidad fueron encarnados en un joven que a los 33 años dio su vida por mantenerse fiel a la “eterna metafísica de España”: José Antonio Primo de Rivera. Comenzó su actuación pública tal vez como un deber filial, para salir en defensa de la memoria de su padre, el General Miguel Primo de Rivera, atacada por los “enanos” de su tiempo. Pero la lucha política, y la mirada sobre el panorama internacional, lo llevó a a reflexionar en profundidad acerca del Patriotismo, de la Justicia Social, y de la España auténtica. Y todo esto lo supo plasmar en su gran obra: la Falange Española, luego fusionada con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas lideradas por Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma Ramos. Si bien el falangismo presentó puntos en común con los fascismos de aquellos años, se caracterizó sin embargo por buscar llegar a la “esencia profunda” de lo que era España. José Antonio amaba intensamente a España, pero con un amor que sabía ver lo que no le gustaba de la España de su época. Un amor que lo llevaba a querer el verdadero Bien de España, sólo alcanzable si ésta se volvía a reencontrarse con su más pura Tradición, y si la Patria se convertía en un ámbito dónde todos pudieran alcanzar la Justicia. Únicamente de este modo toda la Nación podría asumir su destino histórico y entregarse a tan alta misión. Patria, Imperio, Justicia, Tradición son algunos de los ideales que movieron a aquel corazón tan generoso y tan noble.

     "Aunque triunfaran en España todas las candidaturas socialistas, vosotros, padres españoles, a cuyas hijas van a decir que el pudor es un prejuicio burgués; vosotros, militares españoles, a quienes van a decir que la Patria no existe, que vais a ver a vuestros soldados en la indisciplina; vosotros, religiosos católicos españoles, que vais a ver convertidas las iglesias en museos de los sin Dios; vosotros, ¿acataríais el resultado electoral? Pues la Falange tampoco; la Falange no acataría el resultado electoral..." (Discurso del 2 de febrero de 1936)

     Vicente Massot en un ensayo dedicado a nuestro héroe señala que la defensa del alma hispana es lo esencial del pensamiento joseantoniano:

 

     “El mensaje joseantoniano, que no supo de quiebras y se desplegó sobre una España acosada por la invasión de los bárbaros y tironeada en sus entrañas por los separatismo regionales, adquirió (…) un estilo y una mística cuya participación en los valores morales de la Nación daban de lado con cualquier partipris ideológico. (…)

     En realidad la Falange viene a ser, en la conciencia moral y espiritual de José Antonio, un intento de reconciliar a los españoles con España y a España con su destino.”[1]

     Rubén Calderón Bouchet también se refiere a la médula hispanista del pensamiento del Jefe de Falange:

     “José Antonio fue español y católico en la médula de su inspiración. No hay en su pensamiento nada que no esté en la línea de la más acendrada tradición ibérica, con su respeto al valor eterno del hombre. (…)

     Una y otra vez repitió que la auténtica salida política era posible por lo alto, porque creía en la prioridad del espíritu y sabía que la cristiandad había sido hecha por una minoría de héroes y santos.”[2]


Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales: ¿Quién fue José Antonio ...


[1] Massot, Vicente. José Antonio. Un estilo español de pensamiento.  Librería Huemul. Buenos Aires. 1986, pp. 191-192-

[2] Calderón Bouchet, Rubén. Nacionalismo y Revolución, p. 353.


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